SIG y Network Analysis en el estudio de las redes de comunicación de la Cataluña romana.
Resumen:
En este artículo se pretende mostrar como se está estudiando la red de comunicaciones de época romana en el noroeste peninsular. Este análisis parte, en primer lugar, de la reconstrucción de las vías de comunicación estudiadas hasta nuestros días. Esta red se compone de tres conjuntos diferenciados dependiendo del medio físico por el que transcurran. En primer lugar se han recopilado todas las vías terrestres conocidas, tanto principales como secundarias. Durante la elaboración de esta red de calzadas se ha intentado ajustar lo máximo posible su recorrido a la realidad geográfica existente, utilizando para ello mapas topográficos, ortofotomapas y modelos digitales del terreno, y gracias también a los distintos estudios publicados sobre estos territorios, y a la georreferenciación de distintos elementos arqueológicos significativos, como miliarios, mansios o yacimientos. Posteriormente se recogieron las posibles vías fluviales navegables en época romana. Estos conocimientos se han basado, en primer lugar, en las informaciones que nos ofrecen las fuentes clásicas y, en segundo lugar, en estudios morfológicos, etnográficos e históricos. Finalmente y para completar esta red de comunicaciones, se han recogido las posibles rutas marítimas, teniendo en cuenta las distintas categorías de los puertos marítimos de la costa catalana, y las principales características de la navegación por estas costas. Con la obtención de un modelo vectorial de la red de comunicaciones romana, se procedió a analizar su posible capacidad de movilidad y comunicación. En este sentido, se decidió valorar su Grado de Centralidad calculando el número de vías de comunicación que se relacionaban con cada uno de los distintos núcleos urbanos. Este estudio se relaciona directamente con los estudios de la Teoría Grafos, iniciados por L. Euler ya en el siglo XVIII (James 2002), pero con la particularidad de la distinta valoración de las aristas según el medio de transporte que representan. De este modo el grado de comunicación de los distintos núcleos (nodos) no se valora únicamente por el número de vías que se le relacionan si no que depende a su vez de su capacidad de comunicación por mar o por vías fluviales. El resultado de estos análisis de conectividad ofrece una visión clara de las comunicaciones en estos territorios. Principalmente se pueden dividir en tres grandes grupos dependiendo de su morfología. Un primer grupo lo ofrecen aquellas zonas en las que se encuentra un núcleo principal muy bien comunicado, junto con un territorio cercano también bien comunicado. Un segundo grupo lo forman los grandes núcleos con un elevado grado de centralidad pero sin un territorio bien comunicado. Finalmente, el tercer grupo lo conforman los territorios con una mala comunicatividad.