Minima Epigraphica
Resum:
Muy a nuestro pesar escribimos estas páginas en recuerdo y como homenaje a Antonio Peña. Su legado es rico en todos los frentes: investigación, docencia y personal. Ejerció en las tres capitales hispanas y en cada una de ellas dejó una fuerte huella con su buen hacer y humanidad.
En su última etapa, como profesor de Arte Antiguo de la Universidad Autónoma de Barcelona, tuvo que enfrentarse a la dura enfermedad que se nos lo arrebató, sin por ello dejar de ejercer con una entrega encomiable su función cercana a los alumnos que, de manera fehaciente y espontánea, le dedicaron sentidos elogios. Luchó con una entereza y dignidad increíbles a lo largo de duros años, siempre con su querida Ana a su lado.
Supo hacernos mejores a todos los que lo conocimos y tratamos, haciéndose merecedor de nuestra admiración, respeto y cariño.
Con estas breves páginas queremos rendirle el más sincero homenaje, presentando unos pequeños hitos epigráficos, significativos por el lugar del hallazgo, y recordando un trabajo en común en el que intentamos sacar todo el provecho a una reducida inscripción de la acrópolis de Tarraco (Peña et al. 2015).