Nociones básicas para la aplicación de la micromorfología en el estudio de los materiales arqueológicos de tierra
Resumen:
En el registro arqueológico podemos identificar los materiales de tierra y las diferentes técnicas constructivas gracias a la caracterización de cada una de ellas a partir de las descripciones macroscópicas (de las formas de las estructuras, de los fragmentos, las improntas, etc.). No obstante, las tierras usadas y los rasgos que nos quedan en las matrices de estos fragmentos por los procesos de elaboración nos pueden ayudar también a su identificación. Con este trabajo queremos mostrar la aplicabilidad de la micromorfología en arqueología para el estudio de la arquitectura en tierra. A partir de los diferentes casos de estudio, tanto de la península Ibérica (en contextos sobre todo protohistóricos) como de Mesoamérica (principalmente México), expondremos la metodología usada y los principales resultados en cuanto a la identificación de las técnicas constructivas con tierra. La micromorfología es una técnica orientada al estudio, a nivel microscópico de la composición y distribución de suelos y sedimentos. En el caso que nos ocupa, su aplicación sirve para el estudio de los fragmentos de tierra. Según el tipo de composición y los rasgos tecnológicos encontrados en las muestras estudiadas es posible determinar sus cadenas operativas: desde el tipo de materiales (de qué se componen y de dónde puede proceder la materia prima) hasta las técnicas constructivas empleadas (cómo se elaboran) y los procesos postdeposicionales. Estos estudios, junto con la aplicación de otras analíticas y sus descripciones macroscópicas, nos ayudan a mejorar y complementar las interpretaciones arqueológicas de estas estructuras de tierra y a entender sus implicaciones sociales.